El agua, preciado líquido sin el cual la vida sería inimaginable, ha sido siempre visto como un recurso abundante. Pero no siempre se ha visto de esta manera, tal vez, en momentos de sequía o en algunas actividades industriales se le ha dado el manejo adecuado como un recurso fundamental que debe ser usado eficientemente. No obstante, la creciente demanda por el aumento de la población y otros temas relacionados como el cambio climático, ha puesto en entredicho la disponibilidad de agua potable para llevar a cabo nuestras actividades diarias.

El agua, preciado líquido sin el cual la vida sería inimaginable, ha sido siempre visto como un recurso abundante. Pero no siempre se ha visto de esta manera, tal vez, en momentos de sequía o en algunas actividades industriales se le ha dado el manejo adecuado como un recurso fundamental que debe ser usado eficientemente. No obstante, la creciente demanda por el aumento de la población y otros temas relacionados como el cambio climático, ha puesto en entredicho la disponibilidad de agua potable para llevar a cabo nuestras actividades diarias.

En muchas ocasiones se ha entendido la economía circular como la creación de nuevos productos y servicios con un bajo impacto ambiental, pero en realidad, va mucho más allá. En breve, la economía circular consiste en el cierre del ciclo de vida del producto, para recuperar el máximo valor de los recursos utilizados en su producción, uso y recuperación. Esto quiere decir que, la economía circular se trata de recuperar los recursos utilizados en ciclos cerrados de valor. Pues, en ese sentido, un producto puede ser circular sin necesidad de haber sido creado desde cero, pero en su lugar haber recibido una nueva vida.

En muchas ocasiones se ha entendido la economía circular como la creación de nuevos productos y servicios con un bajo impacto ambiental, pero en realidad, va mucho más allá. En breve, la economía circular consiste en el cierre del ciclo de vida del producto, para recuperar el máximo valor de los recursos utilizados en su producción, uso y recuperación. Esto quiere decir que, la economía circular se trata de recuperar los recursos utilizados en ciclos cerrados de valor. Pues, en ese sentido, un producto puede ser circular sin necesidad de haber sido creado desde cero, pero en su lugar haber recibido una nueva vida.

En pocas palabras, la economía circular podría ser resumida como un cambio del modelo económico actual basado en tomar-consumir-desperdiciar hacia un nuevo modelo donde se puedan recuperar los recursos utilizados en ciclos cerrados de valor. Esta definición, aunque se queda corta, en cuanto que no refleja todos los aspectos relacionados con una economía circular, sí define una hoja de ruta que está siendo aplicada en distintos países. Las razones para adaptar la economía circular como estrategia de estado son diversas y pueden ser disímiles, dependiendo de los agentes interesados.

En pocas palabras, la economía circular podría ser resumida como un cambio del modelo económico actual basado en tomar-consumir-desperdiciar hacia un nuevo modelo donde se puedan recuperar los recursos utilizados en ciclos cerrados de valor. Esta definición, aunque se queda corta, en cuanto que no refleja todos los aspectos relacionados con una economía circular, sí define una hoja de ruta que está siendo aplicada en distintos países. Las razones para adaptar la economía circular como estrategia de estado son diversas y pueden ser disímiles, dependiendo de los agentes interesados.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se estima que alrededor de un 30% de los alimentos producidos para el consumo humano en el mundo se desperdician en toda la cadena de suministro de alimentos. Por lo general, estos ‘desechos orgánicos’ son enterrados en vertedero, los cuales se descomponen y emiten gas metano, un gas 21 veces más dañino que el dióxido de carbono. La FAO estima que la huella de carbono mundial de los alimentos producidos y no consumidos es de 4.4 giga toneladas de dióxido de carbono equivalente (GtCO2e).

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se estima que alrededor de un 30% de los alimentos producidos para el consumo humano en el mundo se desperdician en toda la cadena de suministro de alimentos. Por lo general, estos ‘desechos orgánicos’ son enterrados en vertedero, los cuales se descomponen y emiten gas metano, un gas 21 veces más dañino que el dióxido de carbono. La FAO estima que la huella de carbono mundial de los alimentos producidos y no consumidos es de 4.4 giga toneladas de dióxido de carbono equivalente (GtCO2e).

El actual modelo económico en el que vivimos, se ha encargado de promover un consumo excesivo de bienes año tras año. De esta manera, los ciclos de vida de los productos se han reducido cada vez más, lo que ha generado repercusiones medioambientales como la acumulación de residuos y la titánica tarea que conlleva controlar la toxicidad de éstos, generando problemas de gestión y de salud pública.

El actual modelo económico en el que vivimos, se ha encargado de promover un consumo excesivo de bienes año tras año. De esta manera, los ciclos de vida de los productos se han reducido cada vez más, lo que ha generado repercusiones medioambientales como la acumulación de residuos y la titánica tarea que conlleva controlar la toxicidad de éstos, generando problemas de gestión y de salud pública.

Recientemente, la Ellen MacArthur Foundation, una de las entidades promotoras de la Economía Circular, ha creado un compromiso global que incluye a 250 organizaciones, entre las que se encuentran muchos de los productores de envases, marcas, minoristas y recicladores más importantes del mundo, así como gobiernos y ONG para erradicar los desechos plásticos y la contaminación en la fuente. Muchas compañías han tomado medidas al respecto como Starbucks y McDonald's, las cuales planean eliminar las pajitas de plástico de sus tiendas, así como Ikea que planea eliminar el plástico de un solo uso de sus tiendas y restaurantes. Sin embargo, estas medidas por sí solas no conllevan circularidad de materiales y nuevas oportunidades de negocio. 

Recientemente, la Ellen MacArthur Foundation, una de las entidades promotoras de la Economía Circular, ha creado un compromiso global que incluye a 250 organizaciones, entre las que se encuentran muchos de los productores de envases, marcas, minoristas y recicladores más importantes del mundo, así como gobiernos y ONG para erradicar los desechos plásticos y la contaminación en la fuente. Muchas compañías han tomado medidas al respecto como Starbucks y McDonald's, las cuales planean eliminar las pajitas de plástico de sus tiendas, así como Ikea que planea eliminar el plástico de un solo uso de sus tiendas y restaurantes. Sin embargo, estas medidas por sí solas no conllevan circularidad de materiales y nuevas oportunidades de negocio. 

El actual modelo económico, basado en una estructura lineal de negocio, ha traído consigo el concepto de residuo, aceptado como algo inherente al crecimiento financiero. Sin embargo, la generación de residuos además de representar un problema en la gestión de estos al crear presión sobre los vertederos, también demuestra que el sistema actual es ineficiente. Aceptar los residuos como algo inevitable conlleva tres consecuencias: 1) el residuo contiene aún material valioso que se puede convertir en “alimento” para nuevos procesos, 2) se aumenta la demanda por material virgen y por ello, 3) se acelera el agotamiento de los recursos naturales. Sin lugar a dudas, estos problemas crean ineficiencias en el sistema actual, acarreando complicaciones económicas, sociales y ambientales.

El actual modelo económico, basado en una estructura lineal de negocio, ha traído consigo el concepto de residuo, aceptado como algo inherente al crecimiento financiero. Sin embargo, la generación de residuos además de representar un problema en la gestión de estos al crear presión sobre los vertederos, también demuestra que el sistema actual es ineficiente. Aceptar los residuos como algo inevitable conlleva tres consecuencias: 1) el residuo contiene aún material valioso que se puede convertir en “alimento” para nuevos procesos, 2) se aumenta la demanda por material virgen y por ello, 3) se acelera el agotamiento de los recursos naturales. Sin lugar a dudas, estos problemas crean ineficiencias en el sistema actual, acarreando complicaciones económicas, sociales y ambientales.

Image
Image